Una biblioteca de fotos propia funciona como un Manual de Identidad Visual que genera ahorro en tres pilares:
Ahorro de Tiempo y Recursos:
Elimina las horas de búsqueda de imágenes, optimizando los tiempos de diseño para redes sociales, presentaciones y press kits.
Consistencia de Marca:
Asegura que todos los materiales (Web, Tarjetas, Email, Redes) utilicen el mismo lenguaje visual, reforzando la identidad de la marca de manera profesional.
Reducción de Errores Operativos:
Minimiza la posibilidad de que los empleados cometan errores de diseño (como usar logos o colores incorrectos), que diluyen la imagen de la empresa.