El problema:
Una expresión forzada, una sonrisa exagerada, o una mirada de desgano pueden enviar un mensaje equivocado. Tu foto debe reflejar tu personalidad, pero siempre dentro de un marco de profesionalismo.
La solución:
Tu expresión debe ser natural y profesional. Una sonrisa sutil que alcanza los ojos transmite calidez y accesibilidad. Si prefieres un look más serio, asegúrate de que tu mirada sea directa, segura y relajada, sin tensiones en la mandíbula o en las cejas.