En el mercado laboral uruguayo de 2025/2026, la competencia por el talento ha alcanzado niveles récord. Con un monitor laboral que proyecta un crecimiento sostenido [1], las empresas ya no solo compiten por clientes, sino por la confianza de sus propios equipos.
Sin embargo, muchas organizaciones sólidas en Uruguay presentan una «disonancia visual« crítica: un sitio web con fotos de stock (modelos internacionales que no trabajan allí) y perfiles de LinkedIn donde cada empleado tiene un estilo, luz y calidad diferente.
A este fenómeno lo llamamos el «Frankenstein Visual«, y según los datos, tiene un costo real.