Muchos directores en Uruguay creen que sus estados financieros hablan por ellos.
Sin embargo, en 2026, el mercado local y los inversores internacionales no solo miran los números: miran quién sostiene la lapicera.
Según estudios globales de liderazgo validados en el mercado local, el 45% de la reputación total de una empresa depende directamente de la imagen de su CEO (1).
En un país donde «todos nos conocemos», la invisibilidad ya no es un perfil bajo; es un riesgo de gobernanza.