Las licencias de imágenes de stock suelen ser solo Licencias de Uso. Esto significa que:
Uso Limitado:
El permiso no es total. Hay restricciones por volumen, territorio, o sector industrial, y casi siempre prohíben la cesión a terceros (como agencias o partners).
Riesgo de Caducidad:
El autor original (fotógrafo) mantiene la Propiedad Intelectual (IP). Si el fotógrafo o la plataforma cambian los términos, la empresa podría enfrentar demandas retroactivas.
Ausencia de Derechos Morales:
El autor siempre conserva los Derechos Morales [1], lo que le da potestad para objetar el uso que la empresa dé a su imagen si lo considera perjudicial o difamatorio, incluso si el uso era legítimo.
El costo de la defensa legal supera con creces la inversión en una biblioteca visual propia y blindada. Se han desestimado demandas en Uruguay [3], pero el proceso legal y el costo reputacional son inevitables.